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La Fotografía más Antigua de Argentina

AUTOR Javier Mix
EDICIÓN Edición 2026
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El 29 de julio de 1844 se produjo un evento silencioso pero trascendental para la memoria visual de Sudamérica. En un precario estudio del estadounidense John Elliot, ubicado en la Recova de Buenos Aires, el Almirante Guillermo Brown y su esposa, Elizabeth Chitty, permanecieron inmóviles durante varios segundos frente a una lente. El resultado fue la captura de la luz sobre una placa de cobre plateado: el daguerrotipo que hoy se reconoce como la fotografía más antigua con fecha fehaciente conservada en Argentina.

El Pionero: John Elliot y la llegada del Daguerrotipo

Aunque el invento de Louis Daguerre fue presentado en París en 1839, tardó pocos años en cruzar el Atlántico. John Elliot fue el primer daguerrotipista profesional en establecerse con éxito en Buenos Aires. Su llegada, anunciada con bombos y platillos el 22 de junio de 1843 en la Gaceta Mercantil, marcó el inicio de una nueva era. Elliot se presentaba como un artista venido de los Estados Unidos "provisto de todas las máquinas y conocimientos necesarios" para realizar retratos infalibles.

Instaló su estudio inicialmente en los altos de la Recova Nueva, frente a la Plaza de la Victoria (actual Plaza de Mayo). A diferencia de los retratistas al óleo, Elliot ofrecía una "exactitud matemática" y una inmediatez asombrosa para la época. Sin embargo, su arte no era para cualquiera: un retrato costaba cerca de 100 pesos moneda corriente, una cifra prohibitiva si se considera que el sueldo mensual de un dependiente de comercio apenas alcanzaba los 20 pesos.

Innovaciones y Estilo de Elliot

Elliot no solo trajo la cámara, sino también una aguda sensibilidad política y comercial. Fue pionero en la técnica de la "iluminación", que consistía en aplicar delicadamente colores a mano sobre la placa metálica. En una sociedad dividida por la "grieta" de mediados del siglo XIX, Elliot pintaba de rojo carmín las divisas y chalecos de los Federales y de azul de Prusia los de los Unitarios, asegurando así el beneplácito de su clientela.

Su sello distintivo era el uso de un telón de fondo con una columna neoclásica, elemento que se observa claramente en el retrato de Brown. A pesar de su éxito inicial y de haber retratado a figuras como Manuelita Rosas, la permanencia de Elliot en Buenos Aires fue breve, pero suficiente para dejar el registro fundacional de nuestra historia visual.

Los Sujetos

Es una ironía historiográfica que la figura de Guillermo Brown haya quedado, en el imaginario popular del siglo XXI, reducida a la toponimia o al nombre de instituciones deportivas (como el Club Almirante Brown). El hombre detrás de la imagen es el pilar sobre el cual se construyó la soberanía naval argentina.

  1. Origen y Lealtad: Nacido en Foxford, Irlanda, en 1777, Brown encarnó el espíritu del inmigrante que abraza una causa ajena como propia. Su llegada al Río de la Plata en 1809 fue el inicio de una carrera que lo vería derrotar a la flota española en el Combate de Montevideo (1814), sellando la independencia en el mar.

  2. La Campaña contra el Imperio del Brasil: Entre 1826 y 1828, Brown lideró una escuadra pequeña y heterogénea contra una de las armadas más poderosas del continente. Su genio táctico en batallas como Juncal y Pozos es material de estudio en académias militares internacionales, aunque a menudo ignorado en las aulas secundarias argentinas.

  3. El Retrato Familiar: En la fotografía de 1844, vemos a un Brown de 67 años, ya alejado del fragor constante de las batallas, acompañado por Elizabeth Chitty, su apoyo incondicional y madre de sus hijos. La imagen no muestra a un guerrero de mármol, sino a un hombre de carne y hueso, con la mirada firme pero marcada por las décadas de servicio.

El Significado de la Imagen: Más que un Retrato

La sesión del 29 de julio de 1844 no fue un trámite burocrático, sino un hito cargado de simbolismo para sus protagonistas.

Para el Almirante y su esposa: Un Monumento al Amor y la Resistencia

Para Guillermo y Elizabeth, el daguerrotipo fue la celebración tangible de su 35º aniversario de bodas. En una época donde la esperanza de vida era baja y las guerras constantes separaban a las familias, haber sobrevivido juntos era un milagro.

Elizabeth Chitty no solo había sido su esposa, sino su ancla. Ella administró sus bienes y crió a sus hijos mientras él pasaba meses, a veces años, bloqueado en el mar o en misiones diplomáticas. Para un Brown que ya sentía el peso de los años, este objeto representaba el legado que quería dejar a su descendencia: una prueba irrefutable de su existencia compartida, más real y cercana que cualquier cuadro pintado por encargo. En la imagen, el Almirante no viste su uniforme de gala, sino ropas civiles, subrayando su faceta como esposo y padre de familia por encima del héroe de guerra.

Para John Elliot: El Sello de Legitimidad

Para el fotógrafo, lograr que el Almirante Brown se sentara frente a su cámara fue su mayor triunfo publicitario. En una Buenos Aires donde la fotografía era vista por muchos como una "curiosidad científica" o un truco de feria, retratar al "Padre de la Armada" le otorgó a Elliot un estatus de respetabilidad sin precedentes.

Si el héroe nacional confiaba en esta nueva tecnología para inmortalizar su rostro, el resto de la élite porteña lo seguiría. Elliot utilizó este retrato como su "carta de presentación" para demostrar que el daguerrotipo podía capturar la dignidad y la gloria de los grandes hombres de la patria, transformando un invento extranjero en una herramienta de construcción de la identidad argentina.

La Importancia del Registro Histórico

El daguerrotipo original se conserva actualmente en el Museo Histórico Nacional en Buenos Aires. Su preservación es crítica debido a la fragilidad de la emulsión de plata.

El valor de esta pieza no es solo estético. En una era de sobreexposición digital, el daguerrotipo de Brown nos recuerda que la identidad nacional se construye sobre cimientos tangibles. La deuda del pueblo argentino para con Brown —mencionada a menudo como una "deuda de conocimiento"— solo puede saldarse rescatando estas imágenes del olvido y recontextualizando las hazañas de quien, con barcos de madera y voluntad de hierro, defendió las costas de un país que recién aprendía a caminar.

BIBLIOGRAFÍA:

Fuentes y Bibliografía Recomendada Alexander, Abel (2000): Historia de la Fotografía en la Argentina. Museo Histórico Nacional (Buenos Aires): Repositorio oficial del daguerrotipo de Brown y Chitty. Archivo General de la Nación: Registros de prensa de 1843-1844. Ratto, Héctor (1937): Historia del Almirante Brown. Cuarterolo, Miguel Ángel: Estudios sobre el daguerrotipo en el Río de la Plata.